martes, 12 de octubre de 2010

de como mi corazón maduro...




"El hijo de la desesperación es el padre de la esperanza. Y él, llamado experiencia, se cuestiona constantemente si sus visiones de futuro son intuiciones o meros pedidos inconscientes de deseo..."


Un domingo de víspera de feriado, desalmado y vacío como un séptimo día cualquiera, mi corazon tomo el toro por las astas y decidió hacer una fiesta. Tomó su celular, su computadora y todo medio disponible para invitar a todos aquellos posibles asistentes a dicha reunión. Sus intenciones eran claras, muchos de los invitados tenían cosas que conciliar entre sí. Y él, con uno en particular.

La asistencia fue perfecta, a medida que el reloj sumaba experiencia, los invitados iban cayendo uno tras otro.
Estuvieron todos...
La locura fue la primera en aparecer. Claro.
Radiante como siempre, vestida para matar y menos rubia, gano la puerta media hora antes de lo acordado y para sorpresa del corazón, hizo su entrada con un invitado inesperado. Aparentemente la locura se había conseguido una nueva pareja y apareció de la mano con su novio, el acostumbramiento. Que al parecer, no era de por aquí, y lo único que se sabia de el era que era hermano de la seguridad (ella nunca apareció).

También, antes de la hora, como era de esperarse, apareció la esperanza. Y mientras contaba como vino en el 106, desembolso algunos pesos que le debía a mi corazón. Saldando alguna vieja deuda. Quizás.
Y a las 12 en punto, cayeron uno detrás del otro: La incertidumbre, la ansiedad, doña tristeza, la obsesión, el tiempo, la soledad, mi conciencia, don pasado y su esposa melancolía (muy desmejorada, por cierto), el futuro, el presente, los hermanos miedo (numerosa familia, nunca nadie supo bien que cantidad de hermanos son en total), y un contingente de sentimientos. Que venían algunos en grupo y riendo, y otros en solitario, caminando.

La reunión procedió a comenzar sin anunciar bien el cuando. En algún momento entre la 1 y 2 de la mañana, el living, la cocina y alguna que otra habitación, ya estaba repleta de sentimientos, alzando copas, anécdotas y porque no, reproches.
Como todo principio de fiesta, la esperanza copo la computadora y se armo una linda playlist de canciones. Todos los invitados, aun los mas ajenos, ganaron el centro del living y empezaron a mezclarse, sociabilizando entre si. La alegría se salia de la vaina bailando arriba de la mesa ratona.
Claro que el anfitrión, mi corazón, esperaba a un invitado que todavia no habia llegado. Sabia que tenia que charlar largo y tendido varias cosas con el. 
...La incertidumbre le palmeo la espalda y le invito un trago en su propia cocina.

La locura seguía haciéndose notar, eran las 2 de la mañana y se la veía chapando con su novio en todos los rincones, por algún motivo todos los invitados miraban mal o extrañados a la pareja. El presente los veía sentado desde el sillón, indignado.

Los hermanos miedo estaban reunidos en un rincón, jugaban a la botellita con las hermanas intuicion y don pasado (...un viejo lobo de mar), mientras los deseos miraban de afuera junto a la envidia
Mi corazón, aun en la cocina, ya estaba mas que entonado. Las mellizas lagrima le proveían vodka con speed como quien le da agua a un beduino.
La incertidumbre iba y venia del baño, aparentemente no se sentía bien. Internamente mi corazón esperaba que se vaya temprano, su invitación había sido por compromiso. Pero ella nunca se iba. Nunca.

Mientras el futuro se bailaba 3 temas al hilo con la esposa del pasado (la melancolía, no la olvidemos...), y todos eran testigos de como se tiraban onda mutuamente, la imaginación iba y venia trayendo y llevando cosas que les pedían los invitados sin cesar. Era una gran amiga de mi corazón, y se sentía como en su casa, junto a su hermana la ilusión, claro, eran inseparables.

Entradas las 4 de la mañana, mi corazón vio su sillón favorito por fin vacío. Un fernet bien cargado fue su compañero para sentarse en el y cuestionarse por que su invitado esperado jamas aparecio.
La ilusion lo vio empinando el vaso y decidio acercarse a el en señal de compañera. 
Lo primero que hizo mi corazon fue preguntarle por que aquel invitado nunca fue. Y mientras ella le daba un discurso de no aflojar hasta que la fiesta se acabe, mi corazón se tomo el vaso entero y decidió ir en busca de alguna compañía que le alegre lo que quedaba de la noche.

Entradas las 5 am, ya el final de la fiesta se olía en cada ambiente de la casa. Los invitados, o estaban cansados, o simple y directamente, estaban borrachos...
En la cocina se escucho como un vaso estallaba en mil pedazos y testigos del incidente contaron como la mentira se agarro a trompadas limpias con el pasado y ella abandono la casa a los portazos, argumentando que no podía creer la falsedad del pasado (si... frase un tanto irónica puesta en sus labios, no?).
El pasado se paso el resto de la noche dando explicaciones inútiles al dueño de casa, y por supuesto, a su señora esposa. A mi entender, la mentira no es de confiar, por supuesto, pero el pasado es bastante cínico, siempre anda diciendo que todo tiempo que lo involucra, es mejor. Y sabemos que, valga la redundancia, eso es mentira.

Y hablando de él, el tiempo fue el primer invitado en abandonar la fiesta. Gente como la sobriedad, las hermanas intuición, la envidia y la imaginación (junto con su hermana la ilusión, claro) le siguieron el paso.

Ya no se sabia que hora era, pero un vecino, el sol, apareció tocando el timbre y argumentando (con razón) que ya era tarde para seguir con la música a ese volumen.
Mi corazón por fin comprendió que el peor momento de la fiesta había llegado, y era justamente el fin de la misma. 
Utilizando indirectas y promesas que jamas recordo al otro día, mi corazón fue induciendo a irse a cada uno de los invitados. Pocos quedaban ya: Solo esos invitados insistentes que apuestan por un after hour y no son solo mas que molestias en el living de tu casa.
...Los hermanos miedo jamas abandonaron sus lugares, y si bien algunos se fueron, el resto se quedaron a dormir en el sillón... y porque no, en todo el living.

Mi corazón decidió dar una ultima requisa al lugar. No sea cosa que hubiese quedado algún invitado por ahí tirado. Y al asomarse al patio trasero, sintió ruidos en la terraza. Aun había gente arriba. Subió las escaleras y grande fue su sorpresa al ver que aun había sentimientos tomando las ultimas cervezas y sentados en el piso mirando el amanecer.
Y en dicho grupo se encontraba aquel invitado esperado durante toda la noche por mi corazón: El Amor.

Boquiabierto, mi corazón abrió los brazos en señal de recepción y sorpresa, preguntándole en que momento había ingresado a la casa, dado que nunca lo saludo. El amor le pidió perdón, su amigo el presente lo llamo temprano para contarle que la locura había venido con su nueva pareja a la fiesta. Y no quería ser testigo de tal escena.
Mi corazón comprendió y recordó como el amor siempre estuvo muerto por la locura, de hecho fueron pareja durante un tiempo bastante prolongado, y fue una relación que los marco a ambos.
La locura nunca fue la misma después de ese octubre, escapando de una historia que no sanaba, busco a su amiga la seguridad, con desesperación y conoció a su hermano. Cayo en el acostumbramiento y al parecer se enamoraron. 
y el amor anduvo pagando facturas pendientes, apañado por muchos de los sentimientos que ya dormían en el sillón, 2 pisos mas abajo. se fue a vivir al monoambiente de el tiempo y estuvo compartiendo noches con la soledad desde entonces, y la soledad no es lo que se dice una buena compañera.

La obsesión, que cerveza en mano, estaba sentada en el piso, interrumpió el reencuentro pidiendo perdón por invadir la terraza sin preguntar. Dado que el amor y la obsesión estaban hablando de la locura mientras se tomaban una cerveza y limaban asperezas.
Muchos decían que ellos eran hermanos (el amor y la obsesión), algunos afirman que son la misma sensación, dado que nunca se los ve juntos, pero la realidad es que no es así. Lo que si es cierto es que solían llevarse bastante mal.

Mi corazón procedió a sumarse a la breve reunión...

Mientras la luz del sol (el vecino... ejem.) iluminaba la charla, el amor y la obsesión dejaron la discusión de lado, llegaron a la conclusión de que da igual si el amor es amor y si la obsesión es obsesión, el único capaz de dictaminar eso es el tiempo, personaje que abandono la fiesta hacia un rato largo ya, pero que el amor había compartido charlas y muchas lecciones sobre el tema mientras vivió con el.
El amor se comportaba diferente, mi corazón, que hacia tiempo no lo veía, lo vio mejor, mas confiado. Recordó a el viejo amor y se sorprendió como había madurado, como había crecido.

Mi corazon le pregunto a el amor: -Y los miedos...? mira que están abajo torrando y si te ven...-
...El amor interrumpió, sonriente: -Ya me vieron, ya estuve con ellos y hasta les agradecí su presencia...-

Mi corazon rasco su cabeza, la obsesión rió y repitió el gesto.
El amor apoyo la cerveza en el piso, se levantó y mirando el cielo celeste, les aseguró: -Si no fuese por ellos, tal vez nunca hubiera llegado hasta donde estoy, soy un sentimiento egoísta, y por primera vez me siento capaz, soy mejor...-
La obsesion le recordó como en el pasado tuvieron la chance y la supieron desperdiciar.
El amor confiado, una vez mas, se le acerco y le dijo -Yo nunca dije que no tuve la chance, solo digo que no fue desperdicio: Fue experiencia...-
...Al parecer el futuro también charlo con él.


Y mientras escuchaba conciliar a el amor con la obsesión, mi corazón por fin comprendió:

Él estuvo esperando a el amor durante toda la fiesta, la ilusión, las lagrimas, la incertidumbre, la desesperación y muchas sensaciones mas, intentaron apaciguar su desesperación ante la ausencia de el amor... Era algo que no podía controlar. 
Pero en definitiva el amor estaba en la terraza, en el momento mas inesperado apareció.
Mi corazón comprendió que había madurado, dado que el amor también lo había hecho.
...Y el amor, extrañando y aun sufriendo por aquella locura, le demostró como lo hacen el mar y el sol, encontrándose cada tanto, sabiendo que siempre sera así. Hasta el día en que todo el día sea un amanecer...

-El Amor (o mAro)


...y hasta el día en que la locura vuelva para ordenar todo este quilombo de lunes feriado, vasos vacíos y miedos durmiendo en el sillón, claro...



domingo, 10 de octubre de 2010

(...de olvidos y frases armadas)



-Uf... sabes que pasa? Para olvidar, necesitas un alma que no tenga domingos y un duelo que tenga consuelo...


-¿...Y para olvidarme de ella específicamente?


-Necesitas huevos, campeón...


-...



martes, 28 de septiembre de 2010

Dicho al pasar...

"-...La batalla de egos a veces se instala tan arraigadamente que olvidas la existencia de dicha guerra, y esta se convierte en normalidad. Que algún tipo de caos sea normalidad en cualquier rutina, nunca es bueno... Créeme, nunca. Y el orgullo es el primer (pero no único) culpable... Abandonarlo no es tirotear el amor propio y ser menos... Es simple y básicamente, crecer. Y si todavía quedan restos por ahí, tranquilo... Es solo señal de que seguis siendo humano... solo no dejes que eso te gobierne... Nunca más."

lunes, 27 de septiembre de 2010

....donde estoy?

En cada una de tus cosas,
En el noventa, antes del veintiséis,
En la platea de arriba, observando,
En el barrio limítrofe al que habitas,
En la canción que pusiste antes de entrar al blog...
En cada una de tus cosas, estoy.
En ese liquido oscuro y espeso,
Entre hielo y la famosa bebida cola,
En alguna borrachera, dentro de tu cabeza,
En cada sorbo, doy el presente y tomo mi lugar...
En cada una de tus cosas, estoy.
En el adiós que nunca nos dimos,
En el recuerdo que no pensamos olvidar,
En la vuelta de la noche numero 200,
Lapso que cada vez se apresura mas...
En algún que otro dolor de cabeza,
En todas las decisiones que implican compromiso,
En cada espejo supervisor antes de salir,
En cada entrada y cada salida de ese ascensor.
En cada silaba de tu nombre y apellido, completo.
Entre las sabanas que crujían de felicidad,
En cada una de tus cosas.

En cada una de mis promesas, estoy.

En cada una de tus dudas sobre el presente,

En cada una de tus dudas sobre el pasado,

En cada una de tus dudas sobre el futuro...

martes, 14 de septiembre de 2010

"Un amor que concluya la pelicula..."

En el día de la fecha, festejo personalmente que pase las 5000 visitas de este blog :)
Hace 3 años posteaba, un viernes, el siguiente texto. Que para mi en su momento fue bisagra y me regalo sonrisas y sensaciones hermosas posteriores a su publicación, bastante posteriores.
A modo de saludo, vuelvo a postear el mismo texto, y brindo por ello, por el final de la pelicula:



Viernes 14 de septiembre de 2007
"Un amor que concluya la película..."

sera posible acaso,
que de aca en mas,
en algun momento,
por algun instante,
vuelvan las sonrisas?

esas que no tenian miedo
esas que alguna vez
supieron enceguecer
el peor de los infiernos,
sera posible que vuelva?

que vuelva la inocencia
de la niñez, del enamoramiento?
acaso no se volveran a ver
por estos mares, 
por estas tierras
alguna persona grata
capaz de sonsacarme
de la peor de las desiluciones?

es acaso posible
que vuelva a creer en un amor
en ese que destruya paredes
que salve heridas,
que desconcierte futuros...

ese amor que destierre pasados...
que concluya la pelicula,
que detenga las lagrimas,
que desgarre las vestiduras,
que flote en el aire,
que ahogue las penas,
que se duerma en los laureles...

un amor que no tenga peros
ni pasados de facturas
que se abstenga de malas intenciones,
que solo se preocupe por estar,
que no haya futuros consientes,
que no se destierre cada domingo,
que no abandone el barco en pleno invierno...

acaso sera eso posible?
que alguna vez vuelva a decirle a alguien,
"muchas gracias", "te amo" o "hasta mañana"?

sera posible 
que siempre termino 
coleccionando lecciones de vida?
y que ya olvide lo que era
sonreirle por que si a la vida?




-Mariano 

domingo, 12 de septiembre de 2010

El matutino del séptimo día... (Extra!)


En directo desde la ciudad irlandesa,
Un As de trébol ha sido secuestrado,
Se buscan testigos no congelados,
De esta aparente rutina de desvelados...




Peatones afirmaron haber visto un dibujo,
De autora ínfima, menor al metro y medio,
Concluimos será cuestión de tiempo,
Saber las razones del futuro adulterio...











Arduos rastrillajes de zonas aledañas,
Han descubierto evidencias hoy lejanas,

De locuras entendidas y de bancos vacíos,
San pedro el santo, (la plaza) y el futuro, impíos...





Fue primicia de este As crónico,
Imágenes del descubrimiento homónimo,
Invitamos al lector a pasearse, regodearse,
Con sobrinos, cuñados y en soledades...





A comprobar lo dicho (y visto) en esta crónica,
Estudios comprobaron que fue escrito hace tiempo,


...Y sera como arrugarse el pecho entre los bancos,
de sentencias breves y locuras quejosas,
Extrañarme, como quien extraña mariposas...










miércoles, 8 de septiembre de 2010

"Hay algo que no hay..."

Si el destino quiso que me topase con el siguiente audio, asumo que por algo fué.

Con uds... Mi dios, mi ídolo, el as bajo la manga de este Asdetrebol, el que quiero ser cuando sea grande, el señor Alejandro Dolina (y compañía):


sábado, 4 de septiembre de 2010

"La tuerta y el ciego..."


Apareciste impertinente potenciando mi alegría,
Aparecí canchero cuando supe que podía,
Sobrevolé sin escalas tu risa con mi simpatía,
Esgrimiste con los tacos de tus botas, mis ironías...

Cazaste al vuelo lo que pensaba,
Aún cuando no quería que me desearas,
Supuse que ya era tarde... 
...Digo, por las carcajadas...

Alteraste tu rumbo, sorprendida,
No me vengas con que no sabias... atrevida.
Que ahora tu presente es diferente,
Aunque se huela nuestro futuro tan evidente...

¿Las heridas son solo ficticias?
Los celos arruinaron el juego,
La despedida fue un hasta luego...
Y un te quiero me quemo como fuego...

En Olivos, ¿Son diferentes las reglas del juego...?
Ha sido un placer ser la consecuencia de tu destino...
Y como vos, deseo la suerte que mereces en tu tablero,
...No soy hipócrita, yo tengo un flor de enredo...

No me adornes los viernes con tus andares,
Escupo tus mensajes de actualidad ajena,
Que me mantengas al tanto, me apena...
Y lejos de enaltecer mi ego, lo enajena... 

¿Adiós? Buenas noches y hasta luego...
Un gusto, esto del juego de la tuerta y el ciego...

-Maro

viernes, 3 de septiembre de 2010

Reflexión virtual:


(...)
Desconocida dice:
-Me intriga mucho lo que leí en tu blog, todo eso que te pasa y no te conozco...
Pero me dieron muchas ganas de hablar con vos.
-...si mis amigas me vieran en este momento, probablemente me darian un cachetazo...
AsdeTrebol dice:
-Si nuestros amigos nos vieran frente a muchas de nuestras acciones frente a una computadora, nos sentiríamos cacheteados asiduamente (lo dice un tipo que tiene un blog y cuenta intimidades de formas cursis)...
-...por cierto, gracias por el halago
Desconocida dice:
-De nada...
AsdeTrebol dice:
-¿...y por que te intriga lo que leíste en mi blog?
Desconocida dice:
-Porque me gustaria conocer la historia.
-Se nota que es algo que te paso, o te pasa... ¿No?
AsdeTrebol dice:
-Exacto... paso y continua pasando... creo.
-...A ver, me intriga a mi ahora:
-Que entendiste vos, que ni me conoces, de todo lo que leíste?
Desconocida dice:
-...Que te toco estar de ambos lados. Del lado de el que lastíma y del que es lastimado...
-Y el hecho de estar del segundo lado te está enriqueciendo y haciendo valorar otras cosas...
AsdeTrebol dice:
-Uf... Amén hermana... Creo que no lo podría haber resumido mejor...
-Igual... Basta... Ya aprendí la lección.


(...)

Desconocida dice:
-Es difícil encontrar lo que uno quiere...
AsdeTrebol dice:
-No... Yo no creo que lo difícil sea encontrar lo que uno quiere, sino que lo realmente difícil es darse cuenta que es lo que uno quiere en el momento preciso del camino...
Desconocida dice:
-Si... y vos podes?
AsdeTrebol dice:
-Generalmente, no.... Justamente. Pero hoy si...
-Aunque no se si fue el momento preciso...

martes, 31 de agosto de 2010

"32 de agosto..."

...Golpeé el pedazo de una esquina con el puño, lo suficientemente dócil como para no romperme los nudillos contra la pared graffiteada. En la cara sentí el frió del rocío continuo de la noche del peor día de la semana, el celular anidado en el bolsillo derecho del pantalón vibraba tanto como me temblaba el pecho, las manos y la mandíbula en esa mezcla horrorosa de frío, nervios e impotencia.
La rosa se me escapo de las manos como quien huye de un desconocido, casi que ni me miro a la cara antes de caer al piso.
-¿Por que siempre me tocan estas noches para darme cuenta de las cosas?- Le pregunte a la parada del 124 mientras le mostraba las palmas en señal de entrega y sinceridad.
-Haga su fila aquí...Contestó casi de manera sarcástica para con mi situación amorosa.
Ambos auriculares daban los tintes irónicos de la noche en cuestión: En mi cerebro daban un recital a beneficio de esta inundación ocular, con interpretes melódicos de habla hispana, y alguno que otro internacional. Canciones de autores que seguramente escribieron dichos temas recordando noches como las que yo estaba viviendo en ese exacto momento. 
...Recital carente de publico, por supuesto. Pero con palcos preferenciales para gente discapacitada en esto de "La buena suerte en el amor".

Escondiendo la cabeza entre las rodillas sentí que toque fondo. Coronando un mensaje, antes de apretar "Send", sentí que ya no valía tanto la pena. Y al ver la cara del colectivero cuando vio la mía, definitivamente sentí que no me merecía esta noche, ni las que se me venían encima.
Y el recital se vio empañado por un ruido de pensamientos pelotudos dignos de un corazón roto. Que se la pasaron arrojando proyectiles a la gente que solo quería disfrutar del espectáculo.
-Estas cosas le pasan a las mujeres... Estas son las razones que ellas utilizan para decir "Son todos iguales"... Yo no soy mujer, no me gustan los hombres!!- Pienso entre cuadra y cuadra, mientras me cuestiono la homosexualidad como una solución a todos mis problemas.
Me levante del asiento casi de un salto, sentí que estar quieto por mas de 5 minutos podia producir una explosión física de dimensiones desconocidas. 
El recital venia en picada, y aunque la música seguía y las letras no paraban de ironizar con mi realidad. 
Los proyectiles de parte de su computadora portátil caían precipitadamente contra mi escenario, mi vida y mis dos ojos.

...El timbre del colectivo no funcionaba, pero dada la poca población arriba de dicho vehículo (y la hora), no le costo demasiado al señor chófer darse cuenta, gracias a esos espejos convexos que tienen, que pretendía bajarme en cuanto pudiera. En mi cabeza imaginaba su pregunta: "-Tan rápido se baja este pibe?"
El cable de los auriculares se enreda en el saco que llevo puesto y puteo por mi torpeza. Apoyo la mochila que venia acarreando hace mil cuadras (o tal vez 10... ya ni sabia) en un punto estratégico en donde la lluvia se mantuviera alejada, de una cuadra que si no me equivoco estaba al 3600 de algún punto de la Capital Federal.
De ahí en adelante el reloj se comporto extraño: El próximo segundo inmediato siempre duraba algunos minutos y cada minuto duraba un par de horas. Ni hablar de esas horas, que fueron casi siglos entre cuadra y cuadra.

Una de las bandas invitadas al evento cerebral (como siempre ironizando, ante éste, su organizador) grita una frase que suspende el llanto por un segundo... Algo así como "No sufras por nada que te tenga en segundo lugar...".
Se aleja esta noche y me empieza a perder.
Y de nada sirve el adiós... Mientras me cuestiono: ¿hasta cuando te querré como te amo hoy...?
...Y es definitivo, el reloj se me caga de risa...

Un mensaje cae como cuchillo a un corazón, que harto de esquivarlo, se deja penetrar por la dura solidez del filo. Podría haberlo desgarrado, pero bueno fué que no intento quitarlo...
Y mientras sostenia con el corazon el cuchillo clavado en él, decidí liberar el monstruo que todos llevamos dentro y que nos avergüenza mostrar: El del desesperado, el que pregunta sabiendo la respuesta, el que pregunta de manera inocente "-Por qué?" a esa intención de seguir hundiendo el filo en aquel músculo. El que devuelve de la misma violenta forma todos los proyectiles que le vienen tirando. 
...Todo, por supuesto, mostrado en un gasto de crédito telefónico innecesario que padeceré en un fin de mes nefasto...

Y mientras mis oídos escuchaban su voz con argumentos sobre toma de decisiones, sobre cosas hechas de manera "correcta" y sobre futuros inciertos, el monstruo volvió a su cucha, la lluvia incremento su copiosidad y mis palabras se ordenaron de manera correcta una detrás de otra, como una fila de patitos detrás de su mamá. Me encontré con piedras en la mano que iba a arrojar y me sentí mas inmaduro de lo normal. Que si se quieren resultados diferentes, hay que arrojar los proyectiles, pero de manera diferente:
Cada frase de mi autoria fue sentencia y cada respuesta fue un silencio. Cada prediccion de mi autoria la senti como una certeza y cada respuesta fue un silencio. Cada aclaracion de mi autoria fueron como consejos y cada respuesta fue un silencio.
...Mi propio retorno del auricular del telefono me recordo que ya no soy el mismo.
Y cada silencio de su autoria me recordo que ella es la misma, la que se va a volver a equivocar.
Cuando una charla se convierte en un monologo, y cuando dicho monologo lo dirige quien les escribe sin que nadie le interrumpa el envión que va agarrando, es por que tan equivocado no está.

Mi cabeza de golpe vio futuro, y lo vio claro.
La lluvia de esta noche no fue casualidad.

Mi orgullo volvio a mostrarse para sacarse un guante y prestarmelo, antes de volver a desaparecer a la vuelta de la esquina.
Con dicho guante desafié al destino, la desafié en su futura autoria. Un reto, claro y no tan sencillo.
-Te reto a que puedas volver a ser feliz sin mi en el cuento- Escupi como quien escupe un ultimo suspiro.
Y luego de un discurso de futuros no tan lejanos, sentencie: -...y sabes que tengo razón.- (Recalcando el punto final)

Rogué un adios... Y sin creerme ni una sola palabra, una vez mas le deseé suerte.
Al cortar el teléfono me encontre sentado en un escalon de una casa vieja, y al levantar la vista vi escrito en la pared un ajeno "Mariano te amo" firmado por una completa desconocida a mi realidad y a mi barrio.
-Un tocayo suertudo...- pensé con una sonrisa comprensiva, mientras pateaba con bronca una piedra de la vereda a la calle y deseaba que ese graffiti sea dirigido hacia mi.


Me sorprendió un vecino con su cigarrillo de madrugada en la puerta de su casa, sonrío y pregunto: 
-¿Problemas...?- Parece que escucho parte de la conversación.
-De los mas hermosos- Le contesté, buscando complicidad.
-Nadie que te derive en esa cara de tristeza una noche gris como la de hoy, vale la pena campeón...- Contestó.
Mientras titubeé mi respuesta, declaré: -El problema es que alguna vez, si lo valio...- 
Una bocanada salió de entre sus labios, muy notoria aún para la lluvia y la luz del pasillo que lo acompañaba detrás suyo, convirtiéndolo en una silueta envuelta en humo.
-Entonces es un problema que ya no es tuyo, pibe...- Dijo antes de toser y frotarse el brazo con la mano en señal de frió...
-...Mejor sera dormir- Le tiré, y sin esperar respuesta cerré la puerta tras de mi.
Apoyando la frente contra aquella puerta ya cerrada, recapitule extractos de los minutos anteriores y una mueca de resignación salio de mi.

Ya mientras el colchón preparaba los brazos para abrazarme el resto de noche que quedaba, las almohadas hacían piruetas para robarme una sonrisa... Ese olor a día lluvioso invadía el ambiente y todo se percibía más húmedo...
Al acostarme me cuestione seriamente si la charla con aquel vecino fue algo real o no. Y sinceramente, no me importo dilucidarlo. Si estaba loco, era mejor no saberlo.

-Las cosas están en sus manos...- me dije en voz baja, recordándomelo.

Como aquel camino de doble mano, limpio de piedras con las que tropezar, que se ve empapado por una lluvia que no termina, mi cama era deposito de aquel río salado y desesperado, que solo se percibe cuando casualmente alguno de los labios recibe una gota perdida.
Y mientras daba los últimos retazos de esta escena triste, me encontré mas calmo. Por primera vez en toda la noche mi visión era capaz de alcanzar un rango mayor a uno o dos metros desde la punta de mis pies.

-Estoy mas tranquilo...- Me dije, siguiendo esa costumbre de recordarme las cosas en voz baja (O tal vez fue un juego visual de la oscuridad para que esa noche, se termine de una vez...).

Entre sueños creo que sonreí, y como quien manda un mensaje al futuro, recalque el "NUNCA". 
Y semidormido, bostecé: -Marianodiaz, arroba live, punto com... quincecinco, cientoveintidos, ochentaysiete... setentaysiete...-


...Desde esa noche, estimada, me es imposible dormir en otra posición que no sea boca arriba. El cuchillo en mi corazón, ya oxidado de tanta lluvia, me impide descansar de la forma que quisiera.
El vacío en el pecho que alguna vez le conté, ahoga todo tipo de escapatoria...


-Mariano

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lunes, 30 de agosto de 2010

Discurso de un corazón... (extracto)

(...)

...y eso es lo que pasa cuando se utilizan otros órganos del cuerpo humano para tomar decisiones que solo me incumben a mi.
El tiempo ha pasado y este cuerpo se deteriora con el implacable paso del tiempo, mi existencia bombea cada vez mas sangre hacia todos uds. y aquel, mi aliado y enemigo, el cerebro, dueño de todo el raciocinio y sistemas de evaluación perfectos, me traiciona y ayuda a la vez.
Día tras día intento comunicarme con aquel corazón de la vereda de enfrente, aquel líder reemplazado en aquel golpe de estado cerebral, dividido en dos aguas... una turbia y una calma...

Verán, las decisiones se toman con los ojos cerrados, para que el cerebro no tenga la luz suficiente para tomar la decisión adecuada.
El cerebro cuenta con la capacidad de que, mediante impulsos, variar su significancia de un momento al otro. Mediante una argumentación medianamente valida, el cerebro y su materia gris hasta podría poner en duda todo aquello que ha movilizado este cuerpo hasta el día de hoy.

Si bien, querido amigo cerebro, hoy mi discurso no es en contra tuyo, sino que me sostengo en este estrado felicitando a cada uno de los órganos oyentes, a cada una de las características de esta persona que componemos, orgulloso de la ausencia de aquel señor orgullo al frente de esta entidad corporal.
Cerebro querido, esta vez has manejado las cosas mejor que nunca en un terreno que jamas fue el tuyo,y por eso hoy me permito tutearte y felicitarte.
Que las lagrimas derramadas no son mas que desechos de aquellas que quedaron estancadas alguna vez en un pasado que yo, como corazón bien herido, recuerdo.

Pero si hay que poner un enemigo ante este discurso es el cerebro ajeno, es la lucha a favor de implementar este sistema humano-gubernamental en aquel cuerpo.
Aquel cuerpo, que parece dictaminado por un parlamento cerebral de visión cerrada. Aquel cuerpo que hoy ante uds, pequeños e inocentes ojos, tiene características de perfección y equidad en visión a futuro.

Estimados, me opongo firmemente ante la decisión de aquel corazón ajeno a tomar esta ausencia de control, ausencia de mando, mostrándose entre las sombras y llorando por rincones de barrios porteños.
...Y prometiendo que todo estará bien.

Estamos a mitad de un camino, esperando ver otra cosa ademas de esa espalda, que duda la vuelta tras cada noche larga.

Señores, continuemos con el sistema como se viene implementando.
Serán noches duras, serán meses arduos, serán lagrimas pesadas...
Pero sabemos, se acercan épocas y fechas de suma identificación con aquel objetivo final.
El destino sabrá recompensar este, nuestro esfuerzo...
Y regalarnos anécdotas nuevas, para ser guardadas en ti, cerebro amigo y en quien les habla, su corazón.


(...)

lunes, 23 de agosto de 2010

(el antes de las lagrimas)

-...rencor?
-No, tal vez impotencia...


-...es posible que en algún momento el corazón evolucione y/o madure?
-El corazón sera capaz de madurar solo en aquel momento en el que ya no tenga mas nada que perder...


-...eso sucede, acaso?
-Uf... Fíjese, esta noche es mi mejor ejemplo.


-...y que siente?
-Discúlpeme, me voy a retirar sin más... Las lagrimas puede que tomen control de mi discurso...


-...
-...