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lunes, 28 de marzo de 2016

Mi version de la tristeza:


"...En el corazón tenia la espina de una pasión, logre arrancármela un día... Y ya no siento el corazón..."
(A. Machado)

¿Y es el lamento de aquel que ya no sufre acaso el peor...?
En algún tiempo he estado orgulloso del dolor que he sufrido, y en algun punto aun lo sigo estando: Que maravilloso, soy un hombre que ha sabido amar y sufrir... eso me hace un ser humano vivo y sensible. Nada mejor que un hombre que ha sabido amar y lo lleva tatuado a fuego en la piel, llevando a cuestas ese dolor, el dolor del desamor, del desencuentro y también, por que no, del propio amor.
El tema es que algunos de esos dolores, ya no duelen mas. Y esa, es una segunda pena. Una segunda tristeza. Que es la mas vacía. Una es la pena por el amor muerto, el amor ausente, el amor negado, el incomprensible, y otra, muy distinta, es esta que se siente cuando no hay razón aparente por la cual sentirla.
Eso es lo triste, uno no es eterno, ni siquiera en el sufrimiento.
Machado olvido en su copla, aclarar algo importantisimo. Y esta bien que así lo haya omitido: Y es la necesidad de que esa espina vuelva a clavarse en donde estuvo alguna vez clavada. Aunque sea, tener una razón clara para estar triste. Tristemente, extrañar el dolor, extrañar aquella espina. Por eso es que la tristeza es algo vital, y también inevitable. Es algo vital que puede matar o hacerte mas grande. Se la puede vivir con rencor, con indiferencia, con odio y algunos ridículos, entre los que claramente me incluyo, la viven hasta con indignación ("Pero a vos te parece? dejarme A MI por ese papanatas??"). Pero no, viste. No es así, se la debe vivir con dignidad. Hay que dignificar la tristeza, hacerla fructificar, transformarla en algo que te ayude o que transforme a los demás:

Cuenta la leyenda, que aquel famoso escritor novelista, un día se encontró viviendo una situación digna de una creación suya.
Devastado por el abandono de un corazón, enroscado en tristezas y dolorido de tanto llanto, un buen día decidió hacer arte de dicha tristeza, y aquel día, aquella noche, empezó a escribir su novela magna, aquella que lo lanzó al umbral de la fama y la buena vida. Dicha novela relataba una historia similar a la suya vivida, y el final lo dibujo con el peor de sus deseos de alguna noche de sufrimiento por aquella mujer. El protagonista de su historia se suicidaba, recostado en la cama que compartía con su amada, y dejaba una hermosa y, a la vez, muy triste carta. Que eran los párrafos ideales para finalizar el libro. Aquel protagonista de esta historia levemente inventada, era la proyección de su propio sufrimiento. La novela fue famosa, y en el auge de ventas y de popularidad de la historia, se produjo un fenomeno social bastante extraño. En la comunidad se había multiplicado extensivamente la tasa de suicidios por razones del tipo amorosas. Inundaban las noticias policiales casos de hombres y mujeres que decidían quitarse la vida de formas solemnes, con tal de dejar de sufrir por un amor. Con tal de ser protagonista de una obra tan excepcional.
Un día nuestro escritor, ante el incremento de noticias de este estilo, y atribuyendole las culpas tacitas a su novela, salio a hablarle al publico y a dar el cierre perfecto a su obra en vida:

"-...No sean imbéciles: Yo he utilizado mi tristeza, mi sufrimiento, mis soledades que un amor quebrado me ha dejado, con el solo propósito de dignificar el sufrimiento que he sentido alguna vez. Aquel sufrimiento lo he convertido en una obra de arte. O al menos lo he intentado.
Mientras que ustedes, han leído una obra de arte para transformarla en sufrimiento..."
Escribir es tan solo un ejemplo. Hay formas aún mas básicas de hacer algo útil por tristezas. Empezando por lo mas simple, que es corregir errores cometidos en el pasado, darse cuenta, y no repetirlos en el futuro. Aprender a caminar mejor, cuidarse, no tropezar con mismas piedras dos veces. Que la razón que hoy te hace llorar, mañana vendrá a cobrarse venganza. El destino tiene la manía de darte la oportunidad de revivir errores pasados, y esta en uno pasarlos de la mejor manera y aprender algo de tanta lagrima descajetada. El pulir dicha tristeza, transformarla en algo mejor... Esto también es un goce, un goce amargo.
Hay goces amargos, como quien lee dicha obra y lee la carta del final con lagrimas, es un goce. Es un goce amargo.
Al menos yo, he aprendido muchas cosas:
Hay que ser digno en el sufrimiento. El pasado es irrenunciable, y hay que aprender a vivir con ello. Gracias a amores destrozados he aprendido algunas cosas, algunas destrezas. Aprendí a escribir algunos versos, cuentos, historias, a hacer magia, a saber utilizarla, a saber de memoria 3 o 4 chistes, a bailar, a saber que decir cuando uno esta enamorado, a saber que no hay que decir...
...De otra forma no lo hubiera aprendido.

Entonces, todo el móvil de la creación deviene de esto entonces? todos aprendendemos a ser lo que somos por conquistar el amor? Por ejemplo, sera cierta esa frase que dice, que el hombre todo lo que hace lo hace para conquistar una mujer? Que el movil principal que motiva a un ser humano a "ser mejor" es gracias al deseo de querer conquistar a alguien del sexo opuesto? ¿A alguien que nos de amor?

No lo se.

Lo único que yo si se, es MI verdad, MI móvil: Y le cambio cualquier placer, estimado, cualquier otro incentivo, por aunque sea medio amor. Y no hablo de medio amor por la falta misma de alguno. Sino que hablo sobre el goce y la intensidad del amor. El cual es superior a cualquier otro placer en este mundo. Es superior a cualquier otra cosa que me pueda llegar a pasar. Si por supuesto, me gusta cualquier otra cosa que me pase y que no son amorosas. Las hay, muchas cosas, es cierto. Y las disfruto como tal... Pero se la cambio. Se la cambio por la intensidad inigualable de conocer a alguien, de disfrutarlo, de internarse en los misterios de otra alma. Y sentirse querido, sentirse deseado. Y sentir que esa persona es la indicada, que uno esta en donde quiere estar. Tener que aguantarse las ganas de decirle lo perfecta que es aquella persona que usted ama, al resto del mundo.
No existe comparación alguna.

Y es mi versión de la tristeza.
Hay que darse el espacio para la tristeza, para después darse el espacio para ser feliz. Después de todo lo dicho, creo que mi forma de hacer fructificar mi tristeza, mi vacía tristeza, es escribir esto que ha leído. Espero transforme a quien lo haga, de esa forma mi tristeza al fin tendrá un poco mas de sentido.
Por supuesto, yo también espero mi espacio para ser feliz.



-Marian

martes, 10 de mayo de 2011

La memoria fotográfica de un ciego (Año y medio)

Esta ya es un alma de 70 años encerrada en un cuerpo de 25. Y no me vengan con lo bueno de crecer y madurar en base al dolor.
Seguro que si, ¿y?
¿De qué me sirve hacerme más fuerte tras cada golpe si cada golpe siguiente es aun más fuerte?
Hago todo, juro que hace mucho que hago todo por ser lo mejor que puedo ser. Juro que cada noche dormí tranquilo en base a lo que afirmo: soy mejor que antes. Créeme que soy mejor que antes.
Entonces lo triste de esta historia, es que no me sirve de nada.

Y no confundan, no es por la ausencia básica de un cuerpo femenino del que ya este blog se canso de dibujar, sino de otro tipo de ausencia, de otro tipo de herida. De un alma que ya es protagonista de un culebrón fílmico.
Un alma que se convirtió en una esponja a la hora de aceptar culpas, que se hizo cargo de todas y cada una de sus cagadas...
Y vos y yo sabemos que se hizo cargo de algunas que tal vez, hasta no le correspondían. Porque eso es lo que le enseñaron, porque eso es lo que aprendió.

Intenta ser lo más suave que puedas con mi consciencia. Ya este mago se quedo sin poderes, sin ganas y hasta sin vista. Adicto a esos reencuentros de par de meses, me convertí en un drogadicto del PH de tu saliva. Me cancelaron el trasplante de corazón por esta deficiencia que tengo en tu honor.

Es oficial, me estoy volviendo más viejo antes de tiempo.

Un alma que tiene cierta vergüenza, y a la vez es una caradura increíble que se posa en el cogote de este Asdetrebol y mueve esa venda de la boca a los ojos. Una vez más.

Sácame este invierno, devolveme mi verano. Estrújame en la seguridad de tus palabras, sácame esa duda que dejaste entre las sabanas. Aquel cuadro de depresión no queda bien en la pared de mi living. Ayúdame a barrer el polvo bajo mis suelas. Descongela el hielo de ese par de manos, devolvele la temperatura que sostuvo mis almohadas por unas semanas más.
Lo que yo repudio vos lo pedís a gritos.
Esta soledad ya no me pertenece, con ella ya no puedo dialogar ni un segundo más y durmiendo al borde de mi cama dándole la espalda a la nada, es algo hasta vergonzoso de ser admitido.
Me convertí en un extraño inmigrante en las inmediaciones de mi cama.

¿Es mi culpa?
Y si no lo es. ¿Por qué esta sensación de carga excesiva en mi espalda?
Entonces, seguramente lo será.

El amor me pasa por los costados, roza los hombros encogidos de una expresión inexpresiva.
Es como ver en un plasma de 40 mil pulgadas una fiesta a la que no fui invitado. Es disfrutar una alegría desde el ajeno silencio del abandono.

Cuídame de mi mismo, sálvame de esa almohada que amenaza cortarme el suministro de oxigeno, un día de estos.
Que el fondo nunca es el fondo, que tocarlo es algo que hasta ya deseo.
Que para tirar la toalla tiene que haber un rival al cual tirársela.
Que para superar un desamor tiene que haber un amor que olvidar.
Que para que haya un Knock-out, tiene que haber una piña lo suficientemente fuerte.
Porque para olvidarte, primero tuviste que haber estado...
Te pude haber hecho mi princesa si me hubieras dejado.

Que sos, no sos y volverás a ser las veces que quieras serlo. No se tener salida, no se tener punto final. Odiarte se volvió mi pastilla de carbón para todas las cagadas que me mando, y este blíster parece haberse quedado vacío.



-Mariano


jueves, 3 de febrero de 2011

Historia de la mujer que podia olvidar...

Esta mujer tenia el don de poder olvidar lo que se propusiese. Tan solo le bastaba gastar 10 minutos de su silencio en concentrarse sobre el tema que necesitaba borrar de su cabeza, y casi mágicamente, al minuto 11, ya no recordaba más.
Si bien le requería una concentración especial y un temple envidiable, era un don codiciado en el barrio:

Estaba el petiso Fernandez, que su mejor amigo le conto como la chica que le gustaba se le habia declarado en el boliche el sábado pasado. Estaba la rubia Gonzales, del 7mo B, que salia con un hombre casado (y aun estaba en duda de si queria olvidar al tipo o a su condicion de comprometido). Estaba el hijo del diariero de la vuelta de su casa, que le habían robado la bicicleta y volvió a tener que hacer los repartos a pie.

Todos ellos, y mas. Gente con deseos incontrolables de olvidar, en menor o mayor medida, cosas que le ocupan espacio en su conciencia, cosas que les atormentan por las noches. Cosas que no se borran por mas que se ruegue de rodillas al borde de la cama.

Y por eso en el barrio esta mujer era famosa, ella era capaz de olvidar lo que se le cantaba. 
Los hombres del barrio le tenian un respeto innato -por no decir miedo-, sabian que si se enamoraban de ella, ella seria capaz de revolear el recuerdo al cuerno y seguir con el próximo que este dispuesto.
No hay nada mas feo que sufrir un desamor en solitario. No hay nada mas horrible que extrañar a alguien que redondamente nos olvido y olvido lo sucedido. No hay miedo mayor que el de la soledad, no fisica, sino en el sentimiento.

Un dia esta mujer se enamoro, genuinamente. El muchacho era, segun ella, distinto al resto. No le interesaba pensar en la palabra "olvido" cuando estaba junto a él. El demostraba en la cancha lo que ningun otro pudo concretar siquiera en palabras. El no le tenia miedo a su condicion, sabia domarla, sabia que decir y que hacer.
Meses pasaron... Años pasaron. Y la pareja cultivo anecdotas dignas de una historia para un guion de cine. El barrio entero ya habia olvidado a esta mujer y a su don, dado que ella al estar asi de enamorada, dejo su famosa condicion de lado para no olvidar nunca mas, todo lo vivia mas real, todo se sentia mas vital.

Un dia la crisis toco a sus puertas. La pareja inedita del barrio se rompió en dos y se sucedieron escenas tristisimas. La cuadra entera se enteraba de sus peleas en base a sus gritos.
El muchacho un buen día desapareció del barco y nadie mas supo de él. Y ella quedo en solitario, cultivando el recuerdo de un corazón lerdo, de un desamor en solitario.

Un día, tomando una cerveza con la la rubia Gonzales en el bar de la esquina, ella le recordó su capacidad de olvidar. Habian pasado meses desde la ruptura y ella era un trapo de piso las 24 horas del día.


Los hombres pasaron de tenerle miedo, a tenerle lástima.

Un dia, viajando en subte, se sentó en el último asiento del último vagón y decidió olvidar de una buena vez. Cerro sus ojos, bajo su cabeza y se concentro... Actuó exactamente igual a como lo habia hecho ya años atrás. 
Era necesario olvidarlo, era necesario sacarlo de su cabeza, era necesario olvidar al mismísimo olvido.

El subte recorria las estaciones mas rápido de lo normal, o eso parecia en los oidos de nuestra protagonista:

El tren llego a destino. Ella no. 
Levanta su cabeza, y descubre que no olvido nada.

Inmediatamente comprendio, que su cabeza la traiciono. Su cabeza se comploto con el corazon, usando su don como arma: La voragine de recuerdos, la estampida de sentimientos, recuerdos que desean volver a vivirse, desvio el objetivo de su olvido.

Supo, y sabe, que en esos 10 minutos deseo olvidar al olvido mismo.

El corazon es traicionero, y la cabeza, a veces, le juega de complice.
Y ella ya nunca mas pudo olvidar.
Todos somos capaces de olvidar. El tema es que, en algun punto, no queremos hacerlo.  
Invocar al olvido continuamente, es la despedida eterna. Es el "-No, corta vos...!" del desamor. Es recordar constantemente la escena del crimen. Es olvidar la posibilidad de olvidar.
Y el amor real, el definitivo, es el peor enemigo del olvido.

Ella abandona el vagón con la misma tristeza con la que había ingresado, sube las escaleras y se choca de frente con él.


...Y los dos sonríen.

-El olvido es una fantasía... -le dijo una sonrisa a la otra.






-Maro


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Capitulo 1: "Refutación explicita del olvido forzado..."

Miércoles. 12:21 a.m.


-Tengo altibajos... y siempre estoy peor cuando intento olvidar. Me requiere un esfuerzo mental, sentimental y hasta físico por momentos...
-No requiere esfuerzo, requiere ganas... O se quiere, o no se quiere.

-Ir en contra de lo que uno quiere, por que es lo que debe... Requiere esfuerzo.
-Visto asi, es un esfuerzo, claro. Pero ir en contra de lo que en definitiva queres, es un esfuerzo en vano. Es recordarte constantemente que queres olvidar algo, y lo unico que haces es recordarte constantemente su existencia.

-Si... Que se yo...
-Jamas vas a ganarte. Es como jugar una auto-pulseada: tu mano y brazo izquierdo contra tu mano y brazo derecho. Va a aflojar la que vos quieras que afloje en definitiva. Hacer un esfuerzo es en vano, tanto la izquierda como la derecha pulsearan hacia lados opuestos, manteniendote siempre en el mismo lugar...

-Hasta no dar mas...

-Y nadie ganó...

-Pero yo quiero olvidar!
-Tal vez no hay que olvidar, tal vez hay que dejar de amar...

-¿Y eso también es una pulseada interna?
-No, tenes razón... Mmm... ¿Sabes que? Mejor sigamos intentando olvidar, la mano derecha la tiene un poco mas fulera...

lunes, 6 de diciembre de 2010

AsdeTrebol: concepto y objeto.

(...)


-...y entonces?
-El AsdeTrebol es una suerte de mitología porteña que demuestra las andanzas de mi corazón, son relatos con sentido y, a veces, moraleja. Intentando demostrar lo que produce el amor en mi vida y en los personajes...
-Y dígame Mariano, que es el amor en su vida?
-Magia.
-...?
-Cuando tenia 17 o 18 años, me enamore por primera vez, sabe?. Apenas vi a la victima de mis futuros llantos, le mande a decir por una amiga que me gustaba. Ella (muy acertadamente, por cierto) contesto "Como va a gustar de mi?? Si ni me conoce..." dado que solo la veía pasar en los recreos del brazo de su mejor amiga, y jamas intercambiamos ni una idea. Yo era solo uno entre la multitud.
-Y ella para usted?
-Ella era un ángel...
-...y que sucedió?
-Meses mas tarde fue mi novia. Y se encargo de demostrarme que el amor se percibe cuando aun no se percibe nada.
-El amor inaugural...
-No solo eso, sino que ese amor inauguro este AsdeTrebol, alla en un Mariano Diaz obsesionado por el primer amor.
-Bueno, pero es una historia de adolescentes... Siempre hay magia en la gran mayoría de las epocas de recreos.
-Eso pensaba yo hasta mis 21 años: Que todo lo que vendria despues seria nada mas un endiosamiento de aquel amor inaugural. Nada mejoraria aquella magia en el aire, los besos y hasta en aquella despedida.
-El primer desamor... La magia del primer desamor...
-No creo que haya sido casualidad, que en aquellas épocas de desengaño me haya convertido en mago.
-No sea ironico sin razon. El amor adolescente no se repite... Busco retener la magia aun cuando se había acabado.
-Eso dice usted y eso pensaba yo también. Pensé que nada de eso volvería. Ni la metáfora de las mariposas, ni la del retorno improvisto de las sonrisas.
-...?
-...Años despues, ya con 22 años locos y varias decepciones en materia amorosa, un dia termine el CBC en la universidad de buenos aires. Me dispuse a ir a cursar por primera vez la primera materia de la carrera, y en aquel 3er o 4to piso de la facultad de sociales, la conoci.
-Otro angel?
-No, esta era mas terrenal: Una princesa.
-Y usted un mago...
-No me tome para la chacota con ese tono burlon...
-...continúe.
-Ingrese al aula con mas miedos del tipo académicos, que del tipo "aquí se modificara el resto de mi vida", sabra usted comprender.
-Si, lo asumo...
-Y lo recuerdo como si fuera hoy, ella sentada a 2 bancos de la pared opuesta a mi lugar con el pelo mas llamativo de la clase, una cintura capaz de paralizar el transito. A su diestra se sentaba una chica que se llamaba Lucía y a su izquierda su tocaya. La chica de la cintura perfecta era el prototipo de mujer ideal en mis sueños. Ya me gustaba y ni la conocía.
-...amor a primera vista?
-Varias clases mas tarde tuvimos un parcial que nunca se concretó. Y llámeme loco, pero esa tarde por primera vez, ella se percato de mi presencia en este mundo. La hice reír y al darme cuenta que fue por mi culpa, ya no necesitaba aprobar la materia ni ninguna carrera. Estaba completo.
-No exagera...?
-Jamas aprobé esa materia...
-...uff
-Unas semanas mas tarde, en un colectivo de la linea 106, la bese como nadie la beso, volando sobre la avenida Gaona.
-Volando...?
-Magia estimado, magia.
-...
-Luego me entere que dias despues de ese beso, en la parada de un bondi, tuvo ganas de decirme "Te quiero". Sin conocerme, ya me quería. Estaba tan loca como yo entiende?? Yo ya nunca fui el mismo. Somos iguales. Alguien alguna vez determino que tenia que conocerla, y estuvo bastante en lo cierto.
-Magia...?
-Amor...
-Hay diferencia?
-Si, con el amor uno no hace un show en un teatro...
-Y con el amor que se hace?
-Se crece. Con el amor se crece.
-...
-...
-...La magia dicen que no existe.
-Puede ser, pero estas cosas que le relaté. Si que existen. Y si no existiesen, me encargo de que existan.
-Entonces que propósito tiene el AsdeTrebol hoy?
-Que ya no me sale mas, estimado... El As, busca desesperadamente devolverme ese poder.
-Bueno, sabe que? Vamos a ir terminando por hoy. Mejor tómese esto y descanse.
-Ok. Pero, doctor, entre nosotros... No le dice al señor de blanco, como cosa suya, que me afloje el chaleco? Prometo portarme bien...


-Mariano Diaz

sábado, 23 de octubre de 2010

Chismosa

Detrás de la puerta había ruido a discusión, hacia rato que duraba esa situación. Según vecinos, estaban discutiendo hacia rato, desconocidos. En ese monoambiente convivían el futuro y el presente... E interrumpiendo toda teoría, se escucho la voz del presente, sin ironía, gritar un desesperado "-LA ODIO!", latente.  
Y lo continuo un silencio de 5 minutos:
-...
-...
-...Eso es un deseo o una sensación?
-Odio tus preguntas que me hacen pensar, sabes?
-...Y yo odio tus contestaciones infantiles!
-Bueno, que vamos a empezar a pelear?
-Si, no, es cierto, tenes razón...
-...
-...
-Okei.... Es un deseo... ¿Contento?
-...
-...
-Es cierto que del amor al odio hay un solo paso... pero es un gran paso, y cuesta volver. Ojo con lo que deseas, puede que se cumpla.



+ mariano

martes, 12 de octubre de 2010

de como mi corazón maduro...




"El hijo de la desesperación es el padre de la esperanza. Y él, llamado experiencia, se cuestiona constantemente si sus visiones de futuro son intuiciones o meros pedidos inconscientes de deseo..."


Un domingo de víspera de feriado, desalmado y vacío como un séptimo día cualquiera, mi corazon tomo el toro por las astas y decidió hacer una fiesta. Tomó su celular, su computadora y todo medio disponible para invitar a todos aquellos posibles asistentes a dicha reunión. Sus intenciones eran claras, muchos de los invitados tenían cosas que conciliar entre sí. Y él, con uno en particular.

La asistencia fue perfecta, a medida que el reloj sumaba experiencia, los invitados iban cayendo uno tras otro.
Estuvieron todos...
La locura fue la primera en aparecer. Claro.
Radiante como siempre, vestida para matar y menos rubia, gano la puerta media hora antes de lo acordado y para sorpresa del corazón, hizo su entrada con un invitado inesperado. Aparentemente la locura se había conseguido una nueva pareja y apareció de la mano con su novio, el acostumbramiento. Que al parecer, no era de por aquí, y lo único que se sabia de el era que era hermano de la seguridad (ella nunca apareció).

También, antes de la hora, como era de esperarse, apareció la esperanza. Y mientras contaba como vino en el 106, desembolso algunos pesos que le debía a mi corazón. Saldando alguna vieja deuda. Quizás.
Y a las 12 en punto, cayeron uno detrás del otro: La incertidumbre, la ansiedad, doña tristeza, la obsesión, el tiempo, la soledad, mi conciencia, don pasado y su esposa melancolía (muy desmejorada, por cierto), el futuro, el presente, los hermanos miedo (numerosa familia, nunca nadie supo bien que cantidad de hermanos son en total), y un contingente de sentimientos. Que venían algunos en grupo y riendo, y otros en solitario, caminando.

La reunión procedió a comenzar sin anunciar bien el cuando. En algún momento entre la 1 y 2 de la mañana, el living, la cocina y alguna que otra habitación, ya estaba repleta de sentimientos, alzando copas, anécdotas y porque no, reproches.
Como todo principio de fiesta, la esperanza copo la computadora y se armo una linda playlist de canciones. Todos los invitados, aun los mas ajenos, ganaron el centro del living y empezaron a mezclarse, sociabilizando entre si. La alegría se salia de la vaina bailando arriba de la mesa ratona.
Claro que el anfitrión, mi corazón, esperaba a un invitado que todavia no habia llegado. Sabia que tenia que charlar largo y tendido varias cosas con el. 
...La incertidumbre le palmeo la espalda y le invito un trago en su propia cocina.

La locura seguía haciéndose notar, eran las 2 de la mañana y se la veía chapando con su novio en todos los rincones, por algún motivo todos los invitados miraban mal o extrañados a la pareja. El presente los veía sentado desde el sillón, indignado.

Los hermanos miedo estaban reunidos en un rincón, jugaban a la botellita con las hermanas intuicion y don pasado (...un viejo lobo de mar), mientras los deseos miraban de afuera junto a la envidia
Mi corazón, aun en la cocina, ya estaba mas que entonado. Las mellizas lagrima le proveían vodka con speed como quien le da agua a un beduino.
La incertidumbre iba y venia del baño, aparentemente no se sentía bien. Internamente mi corazón esperaba que se vaya temprano, su invitación había sido por compromiso. Pero ella nunca se iba. Nunca.

Mientras el futuro se bailaba 3 temas al hilo con la esposa del pasado (la melancolía, no la olvidemos...), y todos eran testigos de como se tiraban onda mutuamente, la imaginación iba y venia trayendo y llevando cosas que les pedían los invitados sin cesar. Era una gran amiga de mi corazón, y se sentía como en su casa, junto a su hermana la ilusión, claro, eran inseparables.

Entradas las 4 de la mañana, mi corazón vio su sillón favorito por fin vacío. Un fernet bien cargado fue su compañero para sentarse en el y cuestionarse por que su invitado esperado jamas aparecio.
La ilusion lo vio empinando el vaso y decidio acercarse a el en señal de compañera. 
Lo primero que hizo mi corazon fue preguntarle por que aquel invitado nunca fue. Y mientras ella le daba un discurso de no aflojar hasta que la fiesta se acabe, mi corazón se tomo el vaso entero y decidió ir en busca de alguna compañía que le alegre lo que quedaba de la noche.

Entradas las 5 am, ya el final de la fiesta se olía en cada ambiente de la casa. Los invitados, o estaban cansados, o simple y directamente, estaban borrachos...
En la cocina se escucho como un vaso estallaba en mil pedazos y testigos del incidente contaron como la mentira se agarro a trompadas limpias con el pasado y ella abandono la casa a los portazos, argumentando que no podía creer la falsedad del pasado (si... frase un tanto irónica puesta en sus labios, no?).
El pasado se paso el resto de la noche dando explicaciones inútiles al dueño de casa, y por supuesto, a su señora esposa. A mi entender, la mentira no es de confiar, por supuesto, pero el pasado es bastante cínico, siempre anda diciendo que todo tiempo que lo involucra, es mejor. Y sabemos que, valga la redundancia, eso es mentira.

Y hablando de él, el tiempo fue el primer invitado en abandonar la fiesta. Gente como la sobriedad, las hermanas intuición, la envidia y la imaginación (junto con su hermana la ilusión, claro) le siguieron el paso.

Ya no se sabia que hora era, pero un vecino, el sol, apareció tocando el timbre y argumentando (con razón) que ya era tarde para seguir con la música a ese volumen.
Mi corazón por fin comprendió que el peor momento de la fiesta había llegado, y era justamente el fin de la misma. 
Utilizando indirectas y promesas que jamas recordo al otro día, mi corazón fue induciendo a irse a cada uno de los invitados. Pocos quedaban ya: Solo esos invitados insistentes que apuestan por un after hour y no son solo mas que molestias en el living de tu casa.
...Los hermanos miedo jamas abandonaron sus lugares, y si bien algunos se fueron, el resto se quedaron a dormir en el sillón... y porque no, en todo el living.

Mi corazón decidió dar una ultima requisa al lugar. No sea cosa que hubiese quedado algún invitado por ahí tirado. Y al asomarse al patio trasero, sintió ruidos en la terraza. Aun había gente arriba. Subió las escaleras y grande fue su sorpresa al ver que aun había sentimientos tomando las ultimas cervezas y sentados en el piso mirando el amanecer.
Y en dicho grupo se encontraba aquel invitado esperado durante toda la noche por mi corazón: El Amor.

Boquiabierto, mi corazón abrió los brazos en señal de recepción y sorpresa, preguntándole en que momento había ingresado a la casa, dado que nunca lo saludo. El amor le pidió perdón, su amigo el presente lo llamo temprano para contarle que la locura había venido con su nueva pareja a la fiesta. Y no quería ser testigo de tal escena.
Mi corazón comprendió y recordó como el amor siempre estuvo muerto por la locura, de hecho fueron pareja durante un tiempo bastante prolongado, y fue una relación que los marco a ambos.
La locura nunca fue la misma después de ese octubre, escapando de una historia que no sanaba, busco a su amiga la seguridad, con desesperación y conoció a su hermano. Cayo en el acostumbramiento y al parecer se enamoraron. 
y el amor anduvo pagando facturas pendientes, apañado por muchos de los sentimientos que ya dormían en el sillón, 2 pisos mas abajo. se fue a vivir al monoambiente de el tiempo y estuvo compartiendo noches con la soledad desde entonces, y la soledad no es lo que se dice una buena compañera.

La obsesión, que cerveza en mano, estaba sentada en el piso, interrumpió el reencuentro pidiendo perdón por invadir la terraza sin preguntar. Dado que el amor y la obsesión estaban hablando de la locura mientras se tomaban una cerveza y limaban asperezas.
Muchos decían que ellos eran hermanos (el amor y la obsesión), algunos afirman que son la misma sensación, dado que nunca se los ve juntos, pero la realidad es que no es así. Lo que si es cierto es que solían llevarse bastante mal.

Mi corazón procedió a sumarse a la breve reunión...

Mientras la luz del sol (el vecino... ejem.) iluminaba la charla, el amor y la obsesión dejaron la discusión de lado, llegaron a la conclusión de que da igual si el amor es amor y si la obsesión es obsesión, el único capaz de dictaminar eso es el tiempo, personaje que abandono la fiesta hacia un rato largo ya, pero que el amor había compartido charlas y muchas lecciones sobre el tema mientras vivió con el.
El amor se comportaba diferente, mi corazón, que hacia tiempo no lo veía, lo vio mejor, mas confiado. Recordó a el viejo amor y se sorprendió como había madurado, como había crecido.

Mi corazon le pregunto a el amor: -Y los miedos...? mira que están abajo torrando y si te ven...-
...El amor interrumpió, sonriente: -Ya me vieron, ya estuve con ellos y hasta les agradecí su presencia...-

Mi corazon rasco su cabeza, la obsesión rió y repitió el gesto.
El amor apoyo la cerveza en el piso, se levantó y mirando el cielo celeste, les aseguró: -Si no fuese por ellos, tal vez nunca hubiera llegado hasta donde estoy, soy un sentimiento egoísta, y por primera vez me siento capaz, soy mejor...-
La obsesion le recordó como en el pasado tuvieron la chance y la supieron desperdiciar.
El amor confiado, una vez mas, se le acerco y le dijo -Yo nunca dije que no tuve la chance, solo digo que no fue desperdicio: Fue experiencia...-
...Al parecer el futuro también charlo con él.


Y mientras escuchaba conciliar a el amor con la obsesión, mi corazón por fin comprendió:

Él estuvo esperando a el amor durante toda la fiesta, la ilusión, las lagrimas, la incertidumbre, la desesperación y muchas sensaciones mas, intentaron apaciguar su desesperación ante la ausencia de el amor... Era algo que no podía controlar. 
Pero en definitiva el amor estaba en la terraza, en el momento mas inesperado apareció.
Mi corazón comprendió que había madurado, dado que el amor también lo había hecho.
...Y el amor, extrañando y aun sufriendo por aquella locura, le demostró como lo hacen el mar y el sol, encontrándose cada tanto, sabiendo que siempre sera así. Hasta el día en que todo el día sea un amanecer...

-El Amor (o mAro)


...y hasta el día en que la locura vuelva para ordenar todo este quilombo de lunes feriado, vasos vacíos y miedos durmiendo en el sillón, claro...



domingo, 10 de octubre de 2010

(...de olvidos y frases armadas)



-Uf... sabes que pasa? Para olvidar, necesitas un alma que no tenga domingos y un duelo que tenga consuelo...


-¿...Y para olvidarme de ella específicamente?


-Necesitas huevos, campeón...


-...



domingo, 12 de septiembre de 2010

El matutino del séptimo día... (Extra!)


En directo desde la ciudad irlandesa,
Un As de trébol ha sido secuestrado,
Se buscan testigos no congelados,
De esta aparente rutina de desvelados...




Peatones afirmaron haber visto un dibujo,
De autora ínfima, menor al metro y medio,
Concluimos será cuestión de tiempo,
Saber las razones del futuro adulterio...











Arduos rastrillajes de zonas aledañas,
Han descubierto evidencias hoy lejanas,

De locuras entendidas y de bancos vacíos,
San pedro el santo, (la plaza) y el futuro, impíos...





Fue primicia de este As crónico,
Imágenes del descubrimiento homónimo,
Invitamos al lector a pasearse, regodearse,
Con sobrinos, cuñados y en soledades...





A comprobar lo dicho (y visto) en esta crónica,
Estudios comprobaron que fue escrito hace tiempo,


...Y sera como arrugarse el pecho entre los bancos,
de sentencias breves y locuras quejosas,
Extrañarme, como quien extraña mariposas...










miércoles, 8 de septiembre de 2010

"Hay algo que no hay..."

Si el destino quiso que me topase con el siguiente audio, asumo que por algo fué.

Con uds... Mi dios, mi ídolo, el as bajo la manga de este Asdetrebol, el que quiero ser cuando sea grande, el señor Alejandro Dolina (y compañía):


jueves, 5 de agosto de 2010

Cuando alguien lo sabe decir mejor...‏

Hay veces que me miro al espejo y me doy cuenta que tengo ganas de decir cosas, y me siento en alguna habitacion chiquita y cerrada a pensar cual es la forma mas original... de que forma el que me lea podra interiorizarse en sentir en carne de la misma forma que yo lo siento.
Y hoy, sabado a la noche, estaba en esa extraña tarea...
Hasta que de golpe mi oido sintio un recitado/canción que declare total. Mientras miraba el piso decidi que no tendria mejor forma de decirlo que la forma en que el señor Ismael Serrano lo dijo alguna vez.
Asi que si, este as de trebol, como pocas veces, ha cedido el autorismo de una idea y sentimiento:


"La mayor parte de las canciones de amor estan llenas de mentiras,
pero no todas, yo trato de ser honesto,
pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar,
para seducirla o yo que se,
claro que ella no siempre esta por la labor de creerselas,
...pero quien no a mentido alguna vez, verdad?
muchas despedidas estan llenas de promesas vanas,
yo estoy seguro que en alguna de ellas vosotros habeis mentido,
que se yo, no pasa nada... estamos entre amigos,
quien no haya mentido, quien este libre de culpa que tire la primera piedra, si...
porque las despedidas tienen un protocolo, que hace necesario mentir,
para no sentirse culpable del fracaso que supone que el amor se acabe...
sabeis que es lo peor del amor cuando se acaba...?
que se acaba...
y aun asi nosotros intentamos eludir la culpa,
y mentimos, y seguimos mintiendo y somos capaces de ir mas alla,
y decimos no te preocupes, si yo estare bien, yo lo que quiero,
...lo que siempre he querido es que tue seas feliz.
y ademas el tio con el que te vas, es un tio de puta madre...
y bueno, tu y yo sabemos que no es cierto...
...que no van a durar mas de dos meses,
y mas con el caracter que tiene ella...
y nos estaremos preguntando si la llevara a los mismos sitios a los que la llevabas tú,
si se diran las mismas mentiras,
si se enojaran por lo mismo...
y lo que es peor... si se reconciliaran de la misma forma...
y te quemaras los sesos preguntando que pasará y que ocurrirá,
en fin...
pero ella está bien...
si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra,
porque no se, quizas nos sintamos mejor aunque...
...aunque yo creo que no.
yo creo que como todas las canciones de amor,
esta tambien esta llena de mentiras: cuando decimos si ella se va,
lo que queremos decir es que si se va,
que no sea muy lejos ni por mucho tiempo..."


Si te vas, los árboles del parque
seguirán creciendo, pasará este otoño.
Se unirán dos nuevas soledades,
se dirán mentiras, seguiremos locos.
En el Metro sonreirás dormida camino de clase
y yo como siempre quizás llegué tarde.
Seguiré cerrando bares y recuerdos.
No aprenderé nunca a retirarme a tiempo.
Dormiré en la calle, besaré otros fuegos...

La ciudad en tu ausencia seguirá creciendo,
devorando vidas, haciéndolas humo.
Otros cumplirán los planes que trazamos,
que no terminamos, haciéndolos suyos.
Seguirás llorando en algunos cines,
olvidando todo aquello que aprendiste.
Nacerán mil niños y nuevas canciones,
y quizás alguno, quizás, lleve tu nombre.
Nuevos simulacros, nuevas confesiones.

Si te vas, los árboles del parque
seguirán muriendo y también mi fe.
Seguiré olvidándome las llaves
al salir de casa, y quizá en tu piel
haya quien esconda allí su cansancio,
todos sus temores, o quizás sus labios.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.

Tantas, tantas cosas.

Pero si te vas, estos días serán
esa sucia y vacía franja de playa
que queda cuando tú te has ido,
cuando el mar se aleja y la marea baja.
Yo estaré cansado y quizá más viejo,
maldiciendo estos días muertos.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.

Tantas, tantas cosas...


-Ismael Serrano-


(El Asdetrebol agradece publicamente que al señor Ismael Serrano alguna vez se le haya ocurrido escribir esto...)


"...ella seguira creciendo... yo espero q no mucho más..."

martes, 8 de junio de 2010

Sobre la indignacion...

De todos los sentimientos "negativos" que existen, decididamente la indignación, es mi favorito. ¿Acaso hay algo más divertido que ver a alguien indignado por un tema que redondamente no nos interesa? Ni hablar si es una vieja paqueta entonando oraciones que empiezan con expresiones del tipo "-Porqué en este país..." más un largo etcétera, continuando un discurso anti-patriótico, por la razón que venga en causa.

¿Acaso hay algo más inútil, también, que un tipo indignado por amor? ¿O mismo, por desamor...? Aquel hombre que se rezonga a si mismo diciéndose "-Oh amada mía, como puedes haberme cambiado por ese ser deleznable que no me llega ni a los talones, oh destino cruel e insensato, que desdichado soy..." O aquel que se indigna con detalles, con cosas enormes e inevitables, por qué no, se indigna sin razón aparente. Indignación como forma de discurso constante.
La indignación como estado permanente.

Y esto existe, y a veces es alarmante. Es alarmante como sociedad, como estado de crítica constante, de fiscalía con ánimos de solo juzgar, sin solucionar.
La indignación tiene una característica importantísima, que es la de autoexcluirse de dicha situación. Evita la crítica constructiva a simplemente agredir algún concepto o idea especifico sin hacerlo crecer, sin solucionarlo, sin comprometerse. Correrse a un lado, señalar con el dedo y recalcar que uno está en completa oposición a ello. Una cosa es hacerse cargo, criticarlo e intentar solucionarlo, aunque este mas que equivocado.
...Otra es indignarse.
Soporto y digiero mejor una crítica equivocada antes que una indignación acertada...

Aquel padre de familia de viejas épocas, entonando un discurso típico de domingo a la tarde: "Porque en mi época esto no pasaba..." o "Mujeres eran las de antes..." y un extenso y tedioso etcétera. Cuando a uno esto no le afecta, estos últimos discursos suelen sonar hasta graciosos, absurdos, más aun cuando el locutor de estas frases no se da cuenta de lo caricaturizada que suena dicha expresión.
...Vamos jefe, que antes las cosas eran diferentes, no mejores. No se indigne, deje el vino y el garrote en la mesa y compréndalo.

Lamentablemente mucha gente se maneja bajo esa otra forma de proceder, de un supuesto "pensamiento". Alimentados por algún medio televisivo, radial, virtual u on-line. Sobre el tema que venga en tiempo, este alguien escucha o ve algún discurso de alguien que le cierra y soluciona sus contradicciones mentales sobre algún tema especifico. Y luego, en vez de ir, difundir dicho discurso o hacerlo fructificar, por el contrario, se indigna ante el discurso opuesto o que difiere sobre este mismo que él dice y cree saber de memoria.
...Y a eso le llama pensar.
Por solo repudiar una idea diferente a la propia, que ni siquiera es propia, sino que es adoptada y hasta en algunos casos robada.

Y al terreno amoroso, digamos que la indignación no tiene vela, ni entierro, ni gollete.
No existe cosa más inútil, pero aun así mismo, cosa más inevitable, que la indignación ante ciertas situaciones amorosas. Que la mina te dejo garpando, te prometió un cielo mas azul que nunca y de golpe te encontraste pelando las naranjas solito en la cocina de tu casa. Y el tipo se indigna:
Mientras se come una fruta y da vueltas en la cocina discute consigo mismo y se revuelca en un discurso negativo de indignación plena y sencilla: "-¿¡Como me va a hacer eso a mí!? ¡YO! ¡Que le di todo! ¡Los mejores años de mi vida!"
...Vamos amigo, que la indignación en este campo sirve menos que en cualquier otro. La mina no te quiere, y no importa lo que haya salido de su boca, no hay porque indignarse, son cosas que pueden pasar y mientras pierda tiempo y energía en indignarse, jamás aprenderá de lo que realmente sucedió, de sus verdaderos errores, de lo que usted si contribuyo a que lo cambie por un paparulo parecido a usted. Y no se preocupe, desindignese. Que la muchacha ha de estar indignándose por usted también. Repito, no pierda tiempo. El amor y la indignación son sentimientos radicalmente opuestos, tanto que dudo que siquiera se conozcan.
(Además dudo que usted le haya dado los mejores años de su vida, estimado)

Y pasa el tiempo... y de golpe se levanta y se halla intrincado frente a la espera de un algo. Un algo o alguien ajeno a todo pasado:
Que lo llamen, que lo quieran, que lo mimen...
Y... Zas!
...Se indignó.
Pero la pucha, ¿Que está haciendo amigo? Óigame, bájeme 3 cambios, bájeme la libido, bájeme todo y dígame: ¿Por qué esa indignación a esta altura del partido? ¿Por qué no disfrutar de esa víspera? Porque no disfrutar el "antes" antes del "durante". Alguien alguna vez dijo que la víspera de un amor, ya es parte del amor. Por ende, disfrútelo, relájese, no se indigne por fanatismo a la soledad, no haga uso de la indignación como método escapatorio a la simple sensación de sentirse solo.
Espere, resista, controle ese orgullo de reina de Egipto y disfrute de lo que hay:
Que una víspera, es bastante, y jamás le va a sobrar.

Porqué la indignación toca directamente el orgullo, y el orgullo no es más que ese algo que nosotros mismos construimos a fuerza de las heridas, a fuerza de la experiencia y el miedo a volver a sufrir por una piedra con la que ya tropezamos.

¿La indignación no tiene nada positivo entonces? se preguntara usted, señorita, en su casa, mientras cocina y recuerda a ese ex novio que volvió al barrio cuando no tenia porqué volver...
No estimada, que usted además de indignarse gratuitamente, seguro habrá de haber aprendido algo, algo sobre tiempos, algo sobre orgullos, algo sobre futuros dulcemente inciertos y algo sobre no caer en errores reiterados del pasado. Haga su vida, la indignación póngala en la cacerola, racionalice, continúe cocinando y disfrute, que lo mejor siempre está por venir. Y si no aprendió nada, tal vez se está indignando sola frente a la hornalla por una simple razón, porque la razón de su indignación es usted misma.

Y no dude, no me discuta, no debata, no se excuse...

...Que me indigno fácil y empiezo a hablar sobre las mujeres de antes.




+mAro

viernes, 21 de mayo de 2010

Mi version del amor:

"Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño..."
(Joaquin Sabina)

Un juego de palabras un tanto intrincado, es aquel supuesto logro humano, en donde uno debe encontrarse a si mismo. Y yo alguna vez me pregunte que puede haber de logro en "encontrarse a uno mismo". Como si uno fuese el mismo ser toda su vida y la misión que se le asigna al nacer, es justamente, vivir e interactuar con el mundo... para encontrarse a uno mismo?

No. No me gusta, No lo acepto. Lo importante en esta vida, lo realmente imperativo, es encontrarse con alguien. Digo, somos seres sociales por naturaleza, no debemos encontrarnos a nosotros mismos, debemos encontrar a alguien, a ese alguien.

Llamémoslos uniones, puentes, nexos, conexiones...
Lograr esas uniones, tender esos puentes temporales o no, y que no están construidos por otra cosa que por anécdotas, sensaciones, recuerdos.
Y se anda por ahí, en esta soledad que es la vida, y de golpe tropezamos con otro ser similar a uno. Se comunica, nos comunicamos, se establece un "algo" y se forma esa unión, ese puente entre 2 entidades con nombre y apellido, dispuestos mutuamente a entregar parte de su intimidad a cambio de la otra.
Si... eso cada tanto sucede... Y percibo que es algo que debe ser festejado, o al menos descorchado.

Eso es el amor.


Es el nexo, el puente. Y todo aquello que compone esa unión. Es, en mi opinión, EL logro en la vida. Aquello por lo que somos capaces de sentir este extraño pero maravilloso sentimiento.
Me considero un hombre que pasa más de la mitad de su tiempo ocupado en el amor. Y eso no quiere decir que pienso la mitad de mis días en alguna atorranta, santa, rubia o morocha. O que me la paso escribiendo poemas con objetivos claros y certeros.
No estimado... En mi lista de prioridades, el encuentro del amor es el objetivo primario.
Me guste o no.
Y entendí, en base a esa búsqueda, que lo contrario a la muerte no es la vida, sino que es el amor. Lo único que uno no pierde a lo largo de toda su vida, y que se conserva con los años (y agregaría que: cuanto más viejo, peor), es la necesidad de amar y de ser amado. De ser bendecido con los piropos cotidianos de esa persona impoluta y perfecta para nuestros sentidos.


Y uno se enamora cuando transforma a ese ser. A esa mujer.
Pero cuando la transforma en serio. No cuando lo transforma en alguien estéticamente linda, en alguien inteligente o en alguien graciosa... Seamos sinceros amigos, eso lo es una cualquiera de por ahí. Uno se enamora cuando transforma a esa mujer en un ser irremplazable para su vida. Cuando esa persona es la responsable principal de nuestras sonrisas, de nuestras tristezas. Y con esto, además, vienen de manera inmediata miles de sensaciones del tipo mas físicas, mas eróticas, que no son más que fenómenos que se encargan de disfrutar del beneficio físico de ser hombre y que ella sea mujer... Y de satisfacer instintos y locuras a veces irrevelables.
Con la libido, con el erotismo, con el impulso sexual... Da lo mismo la fulana de la esquina que la mengana de la vuelta. O aquella que conocí el sábado a la noche a esa que me dice que me extraña en el celular cada noche. Con eso no alcanza.

No. Con el amor real, no hay posibilidad de reemplazar a nadie.


Este fenómeno, el amor, debe suceder por razones misteriosas, ¿ancestrales?, ¿mágicas?
No lo sé,
Lo que si se es que no tiene nada que ver con el cuerpo de aquella mujer, con su ir, con el escote o hasta su inteligencia, gracia o forma de ver la vida. Todas estas cosas, no son solo más que los factores que contribuyeron a un acercamiento, a gestar una atracción física, a preparar la mesa a esa antesala que puede ser una posible historia de amor.
¡No! Yo voy mas allá, a eso que no es posible planearlo, que simplemente sucede y ya.
Que es mezcla de sensación física con locura mental, que se asemeja a una contracción continua y graciosa del estomago en algunos casos, a el escalofrío simpático por la columna vertebral en otros. O simple y llanamente a una trompada en la cara sin aviso previo...


Atrás viene una sensación de ansiedad... de consumar, de hacerlo lo más mágico posible, de cumplir las expectativas. Y luego de eso una sensación de ansiedad constante. Que termina de definirse en algún tipo de miedo con sabor agridulce. Miedo y ansiedad.


Uf, cuanta contradicción, cuantas cosas. Y todas juntas e inexplicables. Cuanta inseguridad produce saber que es el amor, al menos en la teoría.


...Miedo y ansiedad constante? ...Desdicha y felicidad?
Porque el amor es eso... es peligro.
Es estar parado sobre una superficie inestable, sobre una roca movediza y no querer apartarse de ella. Es vivir la hermosa incertidumbre de no saber si esa felicidad será eterna.


...Es que, de que sirve el amor garantizado? De que serviría una garantía de satisfacción a la hora de enamorarse de alguien? No sería más que arruinar la esencia del sentimiento.
Que sufrir por amor es horrible, pero vale la pena el peor infierno con tal de vivir un gran amor.


Sin embargo uno, en todo este trajín, no se queda contento con ese carácter único ya logrado en la otra persona, sino que no contento con eso, uno continua atribuyéndole virtudes a esa persona, tantos que ya algunos no son del todo verdad.
Y eso importa? dirán...
No... El amor además de peligro, es también un engaño mutuo pactado tácitamente entre dos personas, en el cual se dotan de virtudes y gracias a veces irreales. Nutriéndose entre ellos, dado que ya no hace falta nada más externo. Nada más que la aceptación de esa compañera.


Y si,
¡Es que una vida sin amor no vale la pena! Es indudable que el amor es algo imperativamente necesario:
Salgamos de nuestra realidad por un segundo, dejemos en plano terrenal y mortal e imaginemos una raza de inmortales...
Ahora cuestionemos sus posibles acciones amorosas: ¿Sera necesaria en una sociedad así la existencia del amor? No necesitan procrear, no necesitan mantener una especie... ¿Sera posible que en este caso la existencia del amor no sea del todo necesaria...?


La única conclusión que puedo sacar de este supuesto es una sola:
Y ya volviendo a nuestra realidad, entonces, el amor ES la inmortalidad, entre nosotros, que somos meros seres mortales.


El amor nos convierte en constantes a lo largo del tiempo... Y ojo, que el tiempo y el amor son conceptos que se llevan de una manera extraña, "El amor es un 'Será', o es un 'Fue', pero no es nunca un 'Es'...".
Uno se da cuenta de lo feliz que ha sido después de sucedido. Amar es algo que sucedió siempre en el pasado o sucederá en el futuro. En el presente tal vez sucede el erotismo, la satisfacción del momento. Pero el amor es siempre así... Fue... o Será...


Es algo huidizo, se fuga del presente para internarse en el ayer o el mañana.
Podría decirse que es como escribir, dado que mientras uno escribe no es del todo feliz, no es lo que se dice una actividad grata...
...Pero si es grato haber escrito.
Uno siente placer mientras canta, mientras actúa tal vez... Pero no mientras busca un desenlace, escribe un verso o establece una trama.


En el plano amoroso, cuando el amor 'Es', cuando es presente, no terminamos de darnos cuenta que es exactamente. Cuando nos preguntan, diremos: "-Y si, será amor, que se yo... yo lo disfruto... Estoy contento.".
Poco importa confirmar si uno está enamorado o no, dado que nada importa más que saborear ese momento. Y un día ese amor termina y se convierte en un 'Fue'... Y ahí ese amor se consagra, se convierte de un simple amor, a un amor increíble, irrepetible.


Y esos amores irrepetibles, son tan necesarios como tormentosos...
Uno se enamora de aquella persona que tiene poder sobre uno. Las armas de ese poder naturalmente pueden ser la belleza, la gracia, la inteligencia, la seducción... y miles de cosas más.
Pero cuando uno ve a una mujer con el cartel escrito en la frente que dice: "Te voy a hacer sufrir...". Listo.
Chau... Uno se frota las manos y ya es tarde para dar la orden de retirada.
Nada seduce más. Y si... es hora de decirlo públicamente:
Las mujeres que no saben, ni pueden hacerme sufrir, naturalmente no me importan, ni me han de importar.

El amor tiene ese componente inevitable que es inversamente proporcional al componente del goce. Y no me nieguen con la cabeza, que aceptar la realidad no es estar de acuerdo con ella.
Vamos, que si alguien tiene la piel tan gruesa para evitar el dolor, seguramente tampoco podrá gozar de una caricia. Por ende, el que tiene la suficiente sensibilidad para gozar, también la tendrá a la hora de sufrir.

Y claro, siempre está el conocido, amigo o personaje que se leyó un libro de Jorge Bucay o de Gabriel Rolon (mis más sinceros respetos a ambos autores y psicoanalistas) y se cree un crack a la hora de aconsejar porque se siente hijo del mismísimo Sigmund Freud por haber leído un libro sobre desamores o problemas personales.
Y este vendrá ante tu llanto, ante tu desdicha y te dirá: "-Si un problema tiene solución, no vale la pena preocuparse. Y si no la tiene, ¿que ganas con la preocupación?".


Y no hay frase que odie más, dado que además de parecer un trabalenguas, ese personaje que intenta ser consolador no hace más que confundirse en cuestiones de la vida y sentimientos:
A ver... La soledad, el desamor, la angustia, los desencuentros y por qué no, la injusticia... Todos esos no son problemas, sino que son tragedias... Y por las tragedias uno no se preocupa, por las tragedias uno se desespera:


Mientras el padre lloraba la muerte de su hijo un amigo se le acerca y le dice:
-¿Por qué lloras, si sabes que ya es inútil...?
Y el padre, secando sus lágrimas, le contesta:
-Exactamente por eso es que lloro... Por que se que es inútil...

...Que el desamor es una tragedia, y también es parte del amor, dado que es el fin del mismo.
Pero basta, supongo que eso ya será parte de otro texto...

+mAro

"Desgraciadamente pienso que el amor trae más pesares que placeres. Ahora claro que la felicidad que da el amor es tan grande que más vale ser desdichado muchas veces para ser feliz algunas. ¡Es también una cuestión de estadística! Yo creo que todos nosotros hemos sido muy felices con el amor alguna vez y también creo que todos hemos sido muy desdichados muchas veces. El amor le ofrece a uno esa incertidumbre, esa inseguridad del hecho de poder pasar de una felicidad absoluta a la desdicha; pero también de poder pasar de la desdicha a la brusca, a la inesperada felicidad. Pienso que es una experiencia y uno no debe rehusar experiencias..."
(Jorge Luis Borges)